El conflicto de intereses en las redes sociales


En un reciente artículo publicado en Journal of General Internal Medicine titulado «Physicians, social media and conflict of interest» se desarrollan algunas ideas relacionadas con la difusión en webs y redes sociales de información sobre salud por parte de profesionales y el uso de declaraciones de conflictos de intereses por su parte. ¿Lo estamos haciendo bien?

El autor revisa las guías profesionales para redes sociales existentes y detecta la ausencia en algunos casos de la obligación de declarar los conflictos de interés con la industria o con determinados ensayos clínicos, proyectos, etc. Un ejemplo es la guía de la Australian Medical Association que se centra fundamentalmente en la privacidad, en la forma de suministrar información pero que no deja clara la necesidad de mostrar el conflicto de intereses que pueda existir entre el profesional y la información que suministra.

Otra guía es el «Report of the AMA Council on Ethical and Judicial affairs: professionalism in the use of social media» que de nuevo se centra en un montón de aspectos dejando de lado la importancia del conflicto de interés del profesional. De hecho, la palabra «industry» o «pharma» no aparecen en la guía.

Pero hay guías muy claras al respecto como la canadiense que señala expresamente: «Identify clearly who you are and any potential conflicts of interest you may have in association with information you are providing. Los ingleses son mucho más tajantes, como en la guía de la British Medical Association que dedica un apartado completo a los conflictos de interés con la industria en el uso de redes sociales por parte de profesionales.

Algunas de las preguntas en voz alta que debemos hacernos:
– ¿Deben los profesionales que busquen información en internet avisar de potenciales conflictos de interés que detecten en los blogs o foros de otros profesionales?
– En las cuentas de twitter o en los foros en los que el profesional aporte información de salud, ¿debería aparecer el potencial conflicto de interés? Tal vez sea el momento de que  las organizaciones profesionales prepararan un modelo para cada red socia parecido al de la ICJME.
– Otra solución interesante para los profesionales sería crear una especie de about.me con sus datos básicos, su presencia online y los conflictos que afectan a cada una de sus redes, blogs, etc.

Para saber algo más del tema, la John Hopkins Medicine (en la que trabaja el autor del artículo) ha publicado un comentario muy interesante sobre el tema. Hemos superado el obstáculo de la confidencialidad y ahora todos lo tenemos (más o menos claro), pero llega la transparencia como siguiente obstáculo a salvar, y hay que ponerse a ello.

Salud con cosas

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