Social media y salud


En este entorno de creación masiva de contenidos y de difusión infinita, es imposible estar al día en todo, por culpa de la «pdfoxicación», las infografías y mil modos de difusión y creación. Antes faltaba información, ahora hay tanta que es imposible separar la buena de la mala. Y como en las redes sociales, casi todo se alaba, pues se complica la tarea de deshojar la margarita.


Hoy hablamos de un informe del área de salud de Pricewaterhousecoopers titulado «Social media “likes” healthcare: From marketing to social business«. Podéis ver la web o descargarlo directamente en pdf. El informe está basado en una encuesta realizada en Estados Unidos a 1060 personas.

Entre todos los datos que ofrece, nos quedamos con dos bastante interesantes acerca de la confianza en la información y del poder de las redes sociales:

– La primera figura habla de la confianza en la información sobre salud que se encuentra en las redes sociales según la fuente y en la probabilidad de difundir esa información. La fuente de mayor confianza y la más difundida es la de los propios profesionales, mucho más que la de los centros sanitarios, las aseguradoras y la industria farmacéutica. 


















La confianza es siempre el elemento clave en la búsqueda de información por internet (incluso en España como muestra la encuesta de Pfizer y The Cocktail Analysis. De hecho, en saludconcosas hemos hablado otras veces sobre confianza e internet en las búsquedas de salud: en junio de 2010 comentamos una interesante encuesta que separaba la confianza de la influencia, ya que no siempre van de la mano; por otra parte, en agosto de 2012, tras la publicación del estudio de Red.es sobre esanidad, comentamos la confianza que otorgan los ciudadanos a las diversas fuentes online de información sobre salud. 

– La segunda figura demuestra el poder de la inteligencia colectiva. Pese a las redes creadas por la industria, las aseguradoras y los propios centros, la actividad social es infinitamente mayor en las comunidades online creadas por los propios usuarios. La interacción es mucho mayor, y los datos hablan por si solos.

¿Hay una desconfianza implicita hacia las organizaciones y las empresas? ¿Confiamos más en las redes «anónimas» porque pensamos que no están manipuladas? Quizás las organizaciones, entidades y colectivos que lanzan o gestionan redes sociales sobre esta temática debieran reflexionar y analizar donde están los ciudadanos hablando de salud: en redes específicas, en foros, en redes generalistas (tipo facebook), etc.

Salud con cosas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.