Juegos y lavado de manos

Hace unos días, Oscar Zurriaga, epidemiólogo y bloguero, nos sorprendía comentando un juego llamado Plague Inc sobre el mundo de los virus, los contagios y las epidemias. Y nosotros, como somos unos frikis, decidimos descargar el juego y hacer un experimento (es decir, jugar).

Plague Inc te hace pasar al lado oscuro: eliges un mundo (hay tres niveles), eliges un tipo de plaga (bacteria, virus, hongo, parásito, nanovirus, etc) y empieza el juego. Después se permiten modificar tres tipos de variables: la transmisión, los síntomas (y la mortalidad lógicamente) y la resistencia a medicamentos y otras curas. El objetivo es sencillo: conseguir que toda la humanidad acabe infectada y muera como consecuencia de la epidemia.

Otro día hablaremos del juego en si, pero hay un elemento muy curioso al principio que merece la pena destacar y más aún hoy, que precisamente se celebra el día mundial del lavado de manos. Fijaos atentamente en los tres niveles de mundo que se presentan al jugador, desde el más fácil al más difícil:

Como veis, hay tres tipos de mundo ordenados por dificultad. En el casual (el más sencillo para ganar), nadie se lava las manos. En el normal, el 67% de la gente se lava las manos. En el brutal, hay un lavado de manos a nivel compulsivo. Mención aparte merecen el resto de características, centradas en la presencia de los profesionales en su centro de trabajo o en el comportamiento de las personas enfermas (se supone que contagiadas).

Por supuesto, en el modo casual, con un 0% de lavado de manos, ganar es muy sencillo ya que la epidemia se transmite rapidamente. En los otros modos es más difícil, pero nos surge una duda final. ¿Cómo es el mundo real que nos rodea? ¿A qué nivel de dificultad nos parecemos pensando en el lavado de manos del profesional sanitario?

Salud con cosas

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